
La ciudad y los gatos
Las luces se apagan, llega la noche…
Aparecen sublimes siluetas en los tejados
Líneas sinuosas e inconclusas en movimiento, avanzan, se encuentran, se tropiezan.
Encuentros y búsquedas
Dominio de territorios
Sonidos y huellas
Miradas destellantes ante el reflejo de la luz
La luna en silencio observa
Extrañando la quietud
La quietud de la noche
La calma de las estrellas que destellan a lo lejos
En un rincón oculto
Aparece una sombra
Pequeña y tambaleante
Que de manera valiente se atreve y se asoma
Se asoma y se mueve
Se mimetiza con las siluetas de la noche
Encuentra un lugar,
Pero desea volver
Volver al origen
Al sosiego
Sin embargo, no lo logra
Vuelve al rincón oculto
Y allí permanece
Hasta que la luz del día lo descubra
Y pueda regresar, con suerte…
Al sitio donde la oscuridad de la noche no lo encuentre.
Las luces se apagan, llega la noche…
Aparecen sublimes siluetas en los tejados
Líneas sinuosas e inconclusas en movimiento, avanzan, se encuentran, se tropiezan.
Encuentros y búsquedas
Dominio de territorios
Sonidos y huellas
Miradas destellantes ante el reflejo de la luz
La luna en silencio observa
Extrañando la quietud
La quietud de la noche
La calma de las estrellas que destellan a lo lejos
En un rincón oculto
Aparece una sombra
Pequeña y tambaleante
Que de manera valiente se atreve y se asoma
Se asoma y se mueve
Se mimetiza con las siluetas de la noche
Encuentra un lugar,
Pero desea volver
Volver al origen
Al sosiego
Sin embargo, no lo logra
Vuelve al rincón oculto
Y allí permanece
Hasta que la luz del día lo descubra
Y pueda regresar, con suerte…
Al sitio donde la oscuridad de la noche no lo encuentre.
TINA URRA